martes 8 de diciembre de 2009

Visita a Málaga de nuestras hermanas

Nuestra aventura parece que continúa de manera imprevista. Nos hemos llevado la alegría de recibir durante poco más de un día a Francoise y a Rosaine.

Todo comenzó cuando nos enteramos que estaban en España, en Madrid, para prepararse antes de ir a Bolivia para hacer los votos perpéutos. Rosario habló con ellas por teléfono y ahí empezó nuestra lucha para conseguir que vinieran a Málaga. Al final, después de muchas vueltas, de muchas llamadas de Rose aparecieron en la mañana del 29 de septiembre. Vaya alegría más grande.




Pasamos la mañana en el colegio, aprovechamos para presentar nuestra experiencia a los niños de secundaria, y ambas respondieron a muchas preguntas que los alumnos les hacían. Nosotros volvimos por unos momentos a vivir en Camerún.




A continuación almorzamos en el colegio, compartiendo comida con el resto de compañeros del colegio. Un ratito de descanso para ellas y quedamos otra vez por la tarde para dar una vuelta por Malaga. Estuvimos en el paseo marítimo, en Gibralfaro, en la Catedral, paseo por en centro y ... y nos encontramos con Raúl, ¡qué casualidad!




Nos vamos a cenar a un chiringuito del paseo marítimo, para que prueben algo de pescado malagueño. Para ellas falto de pique, y eso que pidieron tabasco; pero esto ya nos lo imaginábamos, teníamos que haber traído el pique especial de Francoise.
El tiempo volaba recordando anécdotas de nuestro viaje, recordando a gente, recordando las colonias, recordando ..., recordando tanto...

Después a salir corriendo que hay que dejarlas en la casa de Reding antes de las 11.

A la mañana siguiente las recogemos a las ocho y vuelta al colegio, realizamos un par de actividades, continuamos con las presentaciones con los de secundaria y otra vez a Reding porque enseguida cogen el avión camino de Barcelona para ver al hermano de Francoise.

Esperamos que os vayan muy bien las cosas allí en Bolivia, y haremos todo lo posible por veros a la vuelta. Un besito a los dos de estos cuatro blanquitos












sábado 26 de septiembre de 2009

Videos resumen

Hola a todos/as.
Como va a ser prácticamente imposible reunirnos todos, ni vernos en breve, hemos preparado un par de videos que sirven de muestra de nuestra experiencia en Camerún. Es imposible condensar en un video todo lo que hemos sentido y vivido allí, pero queremos enseñaroslos sobre todo para daros las gracias por vuestro apoyo, tanto moral como económicamente (gracias a lo cual se ha podido colaborar con varias acciones).
De nuevo, muchas gracias. Grand Merci en nombre de nuestros amigos de Camerún

Ahí van los dos enlaces, el primero es un pase de fotografías explicando nuestra labor en Oyack y en el que aparece en qué se ha invertido vuestras aportaciones.
El segundo son trocitos de videos de momentos vividos por nosotros


http://www.youtube.com/watch?v=vyW8t4FtKh0


http://www.youtube.com/watch?v=fm4f2QEpYtE

domingo 20 de septiembre de 2009

Para el recuerdo






Carta de la madre de Alberto

La madre de nuestro compañero cooperante Alberto, de Ndog-Passi ha querido compartir con nosotros una carta con la que nos sentimos bastante identificados. Gracias

África en casa

Alberto regresó ayer, bueno su cuerpo regresó ayer porque su alma todavía está en Camerún. Han sido casi 40 días, poco tiempo en toda una vida, una eternidad para un muchacho de 18 años, que ya nunca más volverá a ser el mismo que era. Ayer estaba descolocado le parecía todo absurdo y fuera de lugar incluso encontrarse con tantos blancos. Las pocas veces que hablamos con él durante su estancia, nos decía que todo era genial. Todo allí tenía sentido. Cuenta tantas cosas que no sabría por donde empezar, ha vuelto con las maletas vacías y el equipaje lleno, de vivencias, de personas, de canciones, de músicas, de olores, de imágenes, de niños, de adultos. Cuenta que poniendo un cartón sobre una mesa ya está el quirófano preparado para operar, cuenta que te lo dan todo, y trae pulseras y dibujos hechos por los niños y menos niños, trae a sus amigos en el corazón, cuenta que los niños se volvían locos con un globo, cuenta que los niños le llamaban “tontón” que es: hermano mayor, cuenta que hace falta de todo, cuenta que son pobres pero listos y que cuando iban al mercadillo y pretendían engañarles les decían: “oye que soy blanco, pero no soy tonto”. Cuenta y cuenta y en su mirada se ve que está impactado por la desigualdad del mundo.


Él volverá y yo volveré a pedirte cosas, bolis, cuadernos, pelotas, globos, medicinas de todo tipo. No tires nada, me lo guardas.
Y todo lo que mandes les llegará a cualquiera de los niños de la foto.
Garantizado.
Un abrazo
Virginia

domingo 23 de agosto de 2009

Domingo 23-8-09

Desayuno en el hotel. Esto si es un buffet en condiciones. Nos ponemos morados y cogemos el bus al aeropuerto para encontrarnos con Maru y Cris. Qué alegría, seguimos sin creérnoslo. Pero tenemos fotos que lo prueban.



Sale el vuelo en hora. ¡Qué novedad!
¡Estamos en casa! Y ¿quién nos espera en el aeropuerto? Pues nuestros familiares, incluidos dos vestidos de africanos. Son Isa y Carlos. Abrazos, besos, más abrazos, algunas lágrimas, más besos.






Final feliz de las aventuras y desventuras de Camerún.



GRAND MERCI a todos de corazón, la experiencia ha sido increíble e inolvidable, sobretodo por haberla compartido con vosotros. Les rogamos permanezcan atentos... no se vayan todavía, aún hay más...

Bonne nuit et dormez bien.

sábado 22-8-09



Hemos quedado a las 8:30 en el comedor del hotel para dar cuenta del desayuno buffet al que también nos invita la compañía Air Maroc. Parece que se nos ha adelantado una muchedumbre porque no queda de casi nada (ni tazas ni vasos ni cucharillas ni servilletas... A las nueve, la furgoneta nos lleva al aeropuerto y nos ponemos manos a la obra para solucionar el asunto de nuestro vuelo Madrid-Málaga. En las oficinas de Iberia (donde la persona que atiende llega 40 minutos tarde) comienza nuestra pesadilla. De ahí nos mandan a Air Maroc, nos ponen el caramelo en la boca (nos dicen que pueden colocarnos en un vuelo directo Casablanca-Málaga que sale dentro de una hora) para quitárnoslo después de unas quinientas gestiones infructuosas y varios ensayos de los cien metros lisos: nos mandan de una persona a otra como si estuviéramos haciendo una prueba de un concurso televisivo (Rosario pregunta: ¿dónde está la cámara oculta?). Finalmente se cierra el embarque del vuelo Casablanca-Málaga y no hemos conseguido entrar… Volvemos al plan previsto: hay que conseguir que un billete de Madrid a Málaga. Llegamos a la zona de tránsito, después de no se cuantas indicaciones de derecha izquierda arriba y abajo, no solo no se ponían de acuerdo si no que todas eran contradictorias. Un señor nos escucha y ayuda, por fin. Nos soluciona todos nuestros problemas. Ya tenemos billete. Al menos eso pensamos. Ahora llega un momento crítico tenemos cuatro horas. Raúl propone ir a conocer Casablanca, Rosario tiene sus dudas, no quiere arriesgarse a perder el vuelo. Ahora Raúl dice que si vamos a comer al hotel con el ticket que nos dieron. Rosario lo convence para que nuestro nuevo amigo nos cambie ese ticket por un vale canjeable en la zona de restaurantes del mismo aeropuerto. Así que sin carreras, nos relajamos esperando a la hora de embarque. Nos vamos a la puerta y parece que lleva poco retraso… Vamos a ir escribiendo el blog...


Ya, que embarcamos… Por fin...


Pero nos toca esperar dentro. Casi dos horas sentados en nuestros asientos. Calculando, no nos salen las cuentas para llegar a Madrid con tiempo de tomar el vuelo a Málaga. Se cumplieron los presagios. Lo perdimos. Nada más salir una chica encantadora nos tranquiliza diciendo que nos dan el hotel y el primer vuelo del día siguiente, que es AirMarcoc quien tiene que responsabilizarse pero que ellos lo arreglarán todo. Vale pues ya está noche en Madrid. Nos dirigimos al control de pasaporte de la inmesa Terminal T4 y alguien agarra a Rosario por detrás de las trenzas… Se asusta, no se imagina quién es. Cristóbal y Marusella. Es increíble. Regresan de sus vacaciones. Abrazos, besos, risas y alegría, mucha alegría. Ellos también tienen el mismo planning. Duermen en Madrid y cogen el vuelo de las 9:30. Vamos al mostrador de Iberia, nos hace la facturación la misma persona que nos facturó en la ida a Casablanca, otra coincidencia. Exceso de equipaje. ¿De dónde venís? Le lloramos un poco nos deja pasar. Tomamos el bus al hotel. Cenita sándwich mixto y leche con croissant. A descansar.

Por cierto, gracias a todos por preocuparos por si hacíamos el viaje bien. No contestábamos porque no teníamos información. Bueno sí, pero cambiaba por momentos.

Bonne nuit et dormez bien.

viernes 21-8-09



El último momento en la casa es en la capilla, compartimos una oración. Volvemos a tomar prestadas unas palabras del libro de “Ébano”, bueno, más que palabras, preguntas, que esperamos no dejemos nunca de hacérnoslas:
“Se vuelve cada vez más importante para el mundo la pregunta no de cómo alimentar a la humanidad –hay comida suficiente; a menudo sólo se trata de organización y transporte-, sino de qué hacer con la gente. Qué hacer con la presencia en la Tierra de millones de personas. Con su energía sin emplear. Con el potencial que llevan dentro y que nadie parece necesitar. ¿Qué lugar ocupa esa gente en la familia humana? ¿El del miembros de pleno derecho? ¿El de prójimos maltratados? ¿El de intrusos molestos?”

También, como no podía ser de otra manera, terminamos dando gracias a Dios. Gracias por todos y cada uno de los momentos que hemos vivido.

Aquí haremos un inciso para hacer una mención especial a la MCI, no solo como institución, sino a cada una de las mujeres que componen esta Congregación. La Madre Nazaria puede estar bien satisfecha de la labor que realizan todas y cada una de ellas allí donde se encuentran. Con un mismo carisma, del que sacan ese espíritu de acogida, de servicio, de fuerza y entrega incansable. Nuestra más sincera admiración. Los que hemos tenido la suerte de toparnos con ellas sabemos reconocer todo esto. Toda esta vida que han entregado a los demás. Cuando te acogen, no abren solo las puertas de sus casas, te hacen sentir parte de ellas y ponen a tu disposición todo lo que tienen, esa vida llena de experiencia. Perdonad, pero no podemos terminar esta mención sin hacer una especial a las hermanas de la Palmilla (por orden alfabético): Dolores, Juana, Isabel, María y Rafaela. Como dice Piedad, uno se acostumbra al sitio donde está y hace que todo parezca normal, tiene que venir alguien de fuera, o en este caso ir fuera, para valorar más las cosas que se tienen.

Nos ponemos en camino. Salimos para el aeropuerto, nos acompaña Joseph. Llegamos y preguntamos si es verdad que sale el vuelo para Casablanca. Pues sí. Así que última despedida. Venga, Piedad, que no vamos a llorar. Unas lagrimillas empiezan a aparecer… si es que no se puede evitar.


Nos dejan en la cola de facturación porque tienen que marcharse para que Veronique no se quede sola mucho tiempo. Vaya, parece que no hay problemas. Nos registran con detalle el equipaje de mano y pasamos a la sala de embarque. Empieza a pasar el tiempo y no hay señales del avión. Raúl dice que tiene mala pinta porque nos van a invitar a un sándwich y bebida, que está viendo a un señor cruzar por medio de la pista de aterrizaje con unas bandejas. Así es… la espera se prolonga casi tres horas y por fin vemos tomar tierra un avión de Royal Air Maroc. Bajan unos cuantos pasajeros, esperamos el cambio de tripulación y por fin embarcamos. Un ratito de lectura, la cena, un sueñecito, unas medias noches y ya estamos en Casablanca. Ahora toca hacer cola para que nos den el papelito del hotel y la tarjeta de embarque de mañana. Madre mía que “pachorra” tiene esta gente, el de la tarjeta, el del control del visado, el del alojamiento, el conductor del minibús, y los que nos miran desde su pose relajada…
Llegamos al hotel, “duchita calentita y a dormir”.

Bonne nuit et dormez bien.